Entre la brisa del desierto y el susurro del mar Caribe, las manos del pueblo Wayuu tejen historias eternas en cada chinchorro y mochila. Su resistencia, la dignidad de su estructura matriarcal y la fuerza de su palabra (pütchi) son un testimonio viviente de arraigo e identidad. Hoy honramos a los guardianes del desierto, la memoria viva de nuestros ancestros.
Entre la brisa del desierto y el susurro del mar Caribe, las manos del pueblo Wayuu tejen historias eternas en cada chinchorro y mochila. Su resistencia, la dignidad de su estructura matriarcal y la fuerza de su palabra (pütchi) son un testimonio viviente de arraigo e identidad. Hoy honramos a los guardianes del desierto, la memoria viva de nuestros ancestros.