En lo profundo de la selva y a las orillas de los ríos tutelares, el pueblo Hottöja nos enseña el verdadero significado de la paz, la convivencia y el equilibrio espiritual. Conocidos por su profunda sabiduría y su respeto sagrado por el territorio, sus tradiciones son un recordatorio constante de que la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella. Hoy celebramos su resistencia silenciosa y su legado de armonía.
En lo profundo de la selva y a las orillas de los ríos tutelares, el pueblo Hottöja nos enseña el verdadero significado de la paz, la convivencia y el equilibrio espiritual. Conocidos por su profunda sabiduría y su respeto sagrado por el territorio, sus tradiciones son un recordatorio constante de que la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella. Hoy celebramos su resistencia silenciosa y su legado de armonía.